La Tribuna del Pueblo
Lo primero que queremos decir, es que no somos economistas ni pretendemos serlo, ni mucho menos. Lo que nos impulsa es la búsqueda del entendimiento y la posibilidad de expresarlo a nuestra manera. Lo que pensamos, escribimos y las conclusiones a las que llegamos nacen de leer, escuchar y observar distintas fuentes, con enfoques diversos, que nos invitaron a reflexionar. Consultamos varias, pero por citar una de las que más nos marcó para la redacción de esta nota, fue la palabra de Richard Wolff, quien, de manera clara, describe el funcionamiento de la economía mundial y cómo las grandes potencias se mueven para defender sus intereses.
Desde esa mirada empezamos a atar cabos.
El dólar ya no manda como antes
Durante décadas, el dólar fue la moneda que mandaba en el mundo. El comercio internacional, el petróleo, las deudas, casi todo pasaba por ahí. Eso le permitió a Estados Unidos vivir por encima de sus posibilidades, gasta más de lo que produce y se financia emitiendo una moneda que el resto del mundo necesita.
Pero eso empezó a cambiar, hoy vemos que China y Rusia comercian cada vez más en sus propias monedas, que compran oro y que buscan salirse del sistema dominado por el dólar. No es de un día para el otro, pero es una tendencia que existe y crece.
China y Rusia vs. el miedo a perder privilegios
Cuando aparecen países que ya no quieren depender del dólar, lo que está en juego no es solo economía: son privilegios. Porque si el dólar pierde peso, en Estados Unidos sube el costo de vida, se encarece la comida, la vivienda, el día a día del trabajador común. Y eso ningún poder lo quiere perder sin dar pelea.
Por eso creemos que muchas decisiones políticas y militares no tienen tanto que ver con la democracia o la libertad, sino con defender intereses económicos muy concretos.
Venezuela y el petróleo
En ese contexto miramos lo que pasó y pasa con Venezuela. Vimos conferencias, discursos y coberturas mediáticas donde se hablaba abiertamente de “tomar el control del petróleo”, de “transiciones”, pero casi nada de democracia real.
También vimos contradicciones:
si la oposición ganó, ¿por qué se negocia con sectores del propio chavismo?
si Machado tiene apoyo popular, ¿por qué después dicen que no lo tiene?
No somos ingenuos. El petróleo venezolano y a quién se lo vende importa, y mucho. Sobre todo cuando China aparece como comprador y como potencia en crecimiento.
Tierras raras, litio y el futuro
No solo se discute petróleo. Se discuten también las tierras raras (minerales estratégicos usados en celulares, autos eléctricos y turbinas), el litio y otros minerales estratégicos, que son claves para la tecnología, las baterías y la energía del futuro. China tiene ventaja en muchos de estos recursos, y países como Groenlandia, con sus propias tierras raras, pasan de golpe a ser estratégicos para EEUU.
Nada de esto es casual.
¿Guerra mundial?
Muchos se preguntan si todo esto puede deribar en una tercera guerra mundial. Nosotros coincidimos con quienes dicen que una guerra directa entre potencias es poco probable, no por buena voluntad, sino porque las armas nucleares hacen que todos pierdan.
La guerra de hoy se da de otra manera, es económica, financiera, comercial y mediática. Es una guerra silenciosa, pero real, y la pagamos los pueblos.
Para cerrar
Queremos dejar algo claro: todo tiene que ver con todo. El dólar, China, Rusia, Venezuela, el petróleo, los minerales, las decisiones políticas y los discursos grandilocuentes.
No hablamos desde un lugar neutro ni pretendemos tener la verdad revelada. Hablamos desde el pueblo, desde el laburante que ve cómo el mundo se mueve y cómo esas decisiones terminan impactando en su mesa, en su trabajo y en su futuro.
Nos parece que, desde Argentina, la reflexión más clara acerca de todo este intrincado mundo es una frase de Jauretche:
“No se trata de cambiar de collar, sino de dejar de ser perro”.
Para nosotros, eso quiere decir que no nos conviene ponernos cualquier collar que nos den los grandes poderes, sino elegir el camino que nos permita crecer con dignidad.
No importa como piensen, no es ese el punto, no escribimos esto para generar debate ni nada que se le parezca, solo quisimos dejar nuestra humilde mirada, la cual, compartimos con todos ustedes.







