Esta tarde, desde las 17 horas, Costa Brava volverá a salir al campo de juego del estadio Nuevo Pacaembú para afrontar un compromiso clave por una nueva fecha del Torneo Federal "A". Del otro lado estará Cipolletti, uno de los rivales de peso de la categoría, en un encuentro que puede marcar un punto de inflexión para el conjunto de nuestra ciudad.
El presente encuentra al Albirrojo en una posición incómoda dentro de la tabla, obligado a sumar de a tres para mantenerse en la pelea y seguir alimentando la ilusión de alcanzar los objetivos planteados para la temporada. Por eso, el partido de esta tarde tiene sabor a final.
Costa sabe que no hay margen para especular. Será momento de dejar todo en cada pelota, de correr hasta la última gota de esfuerzo y de demostrar por qué este club llegó a competir de igual a igual con los encumbrados de la categoría. Los puntos en juego son importantes, pero también lo es el orgullo, la historia y el sentido de pertenencia que caracteriza a la institución.
Y en esta clase de encuentros, la gente también juega su partido. El equipo necesita del acompañamiento de sus hinchas, de las tribunas alentando desde el primer minuto y de ese empuje que tantas veces hizo sentir local al Albirrojo en el Nuevo Pacaembú.
Hoy no es un partido más. Hoy es una oportunidad para volver a creer, para dar un paso adelante y para demostrar que Costa Brava está más vivo que nunca.
Jugadores, cuerpo técnico e hinchas tienen una misma misión: empujar todos para el mismo lado. Porque las campañas importantes se construyen entre todos y porque las adversidades se superan unidos.
Esta tarde, cuando el árbitro marque el inicio del encuentro, será tiempo de dejar las palabras de lado y transformarlas en hechos. Costa Brava necesita ganar. Costa Brava necesita de su gente.
Que la cancha sea una fiesta. Que la camiseta pese. Que la ilusión siga intacta. Que los visitantes sientan desde el primer minuto que están en territorio ajeno.







