Quedan apenas tres capítulos para el cierre de la fase regular y para Costa Brava cada partido tiene sabor a final. Este domingo, desde las 15:30 en el Nuevo Pacaembú, el conjunto albirrojo recibirá a San Martín de Mendoza en un duelo que puede marcar gran parte de su futuro en la Zona 3 del Torneo Federal A.
La tabla habla por sí sola. Costa Brava suma 15 puntos y ocupa momentáneamente el séptimo lugar, mientras que San Martín aparece apenas un escalón por debajo con 14 unidades. La diferencia es mínima y, con varios equipos separados por muy pocos puntos, cada resultado modifica el panorama.
Más allá de la posición actual, el equipo pampeano tiene un dato alentador: depende mucho de lo que pueda hacer en estas últimas tres fechas. De esos tres compromisos, dos serán en casa (San Martín y Deportivo Rincón) y el restante como visitante frente a Huracán Las Heras. En otras palabras, jugará dos de sus tres "finales" con el respaldo de su gente.
Claro que la pelea no será sencilla. Cipolletti parece haber tomado una pequeña ventaja en la cima, mientras que Argentino de Monte Maíz, Atenas de Río Cuarto, Deportivo Rincón, Huracán Las Heras, Juventud Unida Universitario, Costa Brava, FADEP y el propio San Martín todavía mantienen posibilidades concretas de quedarse con uno de los cuatro lugares que otorgarán el pasaje a la siguiente instancia.
Además, hay un detalle que no es menor: varios de los rivales directos todavía deben disputar cuatro partidos porque tienen un encuentro más dado que ya estuvieron libres, mientras que Costa solamente tendrá tres oportunidades para sumar, porque aún debe cumplir con su jornada libre. Eso obliga al conjunto piquense a maximizar cada presentación.
En ese contexto, el encuentro de este domingo adquiere un valor enorme. Una victoria no solo permitiría superar a un rival directo, sino también dejarlo tres puntos por debajo cuando restarán apenas dos jornadas. Sería un golpe importante en la pelea por la clasificación.
Del otro lado estará un San Martín de Mendoza que llega envuelto en un momento complicado. Durante la semana trascendieron inconvenientes económicos que incluso afectaron la normalidad de los entrenamientos del plantel. Sin embargo, ese tipo de situaciones muchas veces fortalecen a los grupos, por lo que Costa no deberá confiarse ni un segundo. En esta categoría no existen rivales sencillos y cada partido demanda el máximo esfuerzo.
Para el conjunto dirigido por Rodrigo Villalonga, la cuenta parece bastante clara: hacerse fuerte de local será prácticamente una obligación. Ganar los dos partidos en el Nuevo Pacaembú lo dejaría muy bien posicionado y, si además logra rescatar un buen resultado en su visita a Huracán Las Heras, como ya lo habíamos anticipado en nuestros cálculos, realizados en CASIGOL, las posibilidades de meterse entre los cuatro crecerán considerablemente. Incluso una cosecha de siete puntos sobre los últimos nueve podría dejarlo muy cerca del objetivo, aunque el desenlace también dependerá de lo que ocurra en los demás cruces entre los equipos que pelean arriba.
El margen de error es cada vez menor, pero la ilusión sigue intacta. Costa Brava tiene por delante tres partidos para escribir su propia historia y el primero de ellos se juega este domingo en casa.
Ahora será el momento de transformar la ilusión en puntos. El Nuevo Pacaembú volverá a ser un escenario clave y el acompañamiento del público será de vital importancia para este grupo que se juega una difícil. . Ojalá nuestro representativo pampeano, pueda hacerse fuerte como local, dejar los tres puntos en casa y dar un paso decisivo hacia esa clasificación que hoy aparece más abierta que nunca.







